Nuevo sistema de puntuación para predecir la supervivencia en leucemia mieloide crónica en fase blástica
Fecha
3 mar 2026
Resumen
Investigadores del European LeukemiaNet han desarrollado un nuevo sistema de puntuación pronóstica para pacientes con leucemia mieloide crónica en fase blástica (LMC-BP). Basado en el análisis de una gran cohorte internacional, este modelo identifica seis factores clínicos clave y permite estratificar a los pacientes en tres grupos de riesgo con diferencias drásticas en la supervivencia global, que oscilan entre los 10 y los 98 meses. Esta herramienta busca estandarizar la comparación entre futuros ensayos clínicos en una enfermedad de difícil manejo.
Autor/a

Dra. Natalia Martínez Medina
La LMC en fase blástica continúa asociándose a un pronóstico adverso, con una supervivencia mediana histórica de 1–2 años. Aunque los inhibidores de tirosina quinasa (TKI) han transformado el manejo de la fase crónica, la progresión a fase blástica sigue siendo un escenario clínico altamente heterogéneo, sin un sistema pronóstico validado que permita comparar resultados entre estudios. Para cubrir este vacío, el equipo liderado por Michael Lauseker y Annamaria Brioli analizó los datos del European LeukemiaNet Blast Phase Registry, cuyos resultados fueron publicados en Leukemia.
🧪 ¿Qué hicieron?
El equipo realizó un análisis estadístico exhaustivo para identificar variables pronósticas disponibles en el momento del diagnóstico de fase blástica.
Diseño: Estudio multicéntrico internacional con 275 pacientes evaluables procedentes de 13 países europeos, diagnosticados entre 2015 y 2022.
Seguimiento:Mediana de observación de 45 meses.Mediana de supervivencia global (OS) desde el inicio de BP: 18,9 meses.
Metodología estadística:
Usaron el modelo de riesgos proporcionales de Cox para supervivencia global.
Realizaron imputación múltiple (20 datasets) para manejar valores faltantes (~10% de los datos).
Hicieron la selección de variables mediante likelihood ratio test.
Ejecutaron la validación interna con cross-validation de 5 pliegues.
Evaluaron el rendimiento mediante C-index de Harrell.
Así como la transformación de variables continuas (edad en forma cuadrática; plaquetas por 100×10⁹/L; blastos por cada 10%).
Además, los investigadores tomaron una decisión metodológica clave: No incluir el tratamiento en el modelo, ya que la terapia en fase blástica es extremadamente heterogénea y dependiente de múltiples factores clínicos.
📊 ¿Qué encontraron?
👥 Características de la cohorte
62,5% diagnosticados inicialmente en fase crónica.
56,3% inmunofenotipo mieloide.
Edad mediana: 49 años.
Blastos en sangre periférica: mediana 27%.
Plaquetas: mediana 97 ×10⁹/L.
Enfermedad extramedular: 21,4%.
ACAs de alto riesgo: 31,6%.
Durante el seguimiento, fallecieron 170 pacientes.
Tras análisis univariado y multivariable, se identificaron seis factores pronósticos independientes:
🔺 Porcentaje de blastos en sangre periférica
🔻 Recuento de plaquetas
🔺 Edad (efecto no lineal, cuadrático)
🔻 Fase blástica de novo vs secundaria
🔻 Inmunofenotipo linfoide vs otros
🔺 Enfermedad extramedular
Algunos hallazgos adicionales relevantes:
El inmunofenotipo linfoide se asoció con mejor pronóstico frente al mieloide.
Las plaquetas elevadas fueron un factor protector.
La edad avanzada mostró un efecto no lineal, con incremento acelerado del riesgo.
La fase blástica de novo tuvo mejor supervivencia que la secundaria.
Las alteraciones citogenéticas complejas (+8, cariotipo complejo) fueron significativas en análisis univariado, pero no se mantuvieron en el modelo final.
Basándose en estos factores, desarrollaron un sistema de puntuación que estratifica a los pacientes en tres grupos de riesgo con supervivencias radicalmente distintas:
Grupo | % pacientes | Mediana SG |
🟢 Bajo riesgo | 13,8% | 98 meses |
🟡 Intermedio | 59,4% | 22 meses |
🔴 Alto riesgo | 26,8% | 10 meses |
Las curvas de supervivencia mostraron una separación clínicamente relevante entre los grupos, lo que refuerza la construcción del modelo pronóstico.

En primer lugar, no se observaron diferencias estadísticamente significativas según el sexo (p = 0,091), lo que sugiere un impacto limitado de esta variable en la supervivencia en fase blástica. En contraste, los pacientes con fase blástica de novo presentaron una supervivencia significativamente superior frente a aquellos con progresión secundaria desde fase crónica (p = 0,0025), consolidando este factor como determinante pronóstico. De manera aún más marcada, el inmunofenotipo linfoide mostró una clara ventaja de supervivencia frente al mieloide (p < 0,0001), con separación temprana y sostenida de las curvas. La presencia de enfermedad extramedular se asoció con una tendencia a peor pronóstico, aunque sin alcanzar significación estadística (p = 0,13), mientras que las alteraciones citogenéticas adicionales de alto riesgo (ACAs) sí evidenciaron un impacto negativo significativo en la supervivencia (p = 0,043). Finalmente, la curva global confirma la elevada mortalidad de la cohorte, con una caída pronunciada durante los primeros 24 meses tras el diagnóstico de fase blástica, lo que contextualiza la necesidad de herramientas robustas de estratificación pronóstica en esta población.
🔁 Robustez del modelo
C-index del modelo completo: 0,70
C-index por grupos de riesgo: 0,66–0,68
La validación cruzada confirmó estabilidad en la selección de variables.
Los análisis de sensibilidad (incluyendo trasplante como variable dependiente del tiempo o censurando en el momento del trasplante) mostraron resultados consistentes, lo que refuerza la solidez del modelo.
💡 ¿Qué concluyeron?
Este nuevo sistema de puntuación constituye el primer score pronóstico específicamente desarrollado para LMC en fase blástica utilizando datos contemporáneos del era TKI y una cohorte internacional diversa.
Aunque no está diseñado para predecir respuesta terapéutica ni guiar la elección de tratamiento, ofrece una herramienta objetiva para:
Estandarizar comparaciones entre ensayos clínicos.
Estratificar pacientes en estudios futuros.
Caracterizar poblaciones en investigación.
Estimar de forma más precisa el pronóstico al diagnóstico de BP.
La validación externa será el siguiente paso crucial, pero este trabajo sienta las bases para una nueva etapa en la investigación de una de las fases más agresivas y menos estandarizadas de la LMC.
Noticias Destacadas
Podcasts
CyC
¿Estamos ante un nuevo paradigma en el cáncer de cabeza y cuello recurrente/metastásico no relacionado con VPH gracias a OrigAMI-4?

PULMÓN
Los resultados de FLAURA-2 y MARIPOSA abren el debate en el cáncer de pulmón EGFR mutado






