top of page

Inotuzumab ozogamicin consolida su papel terapéutico al potenciarse con venetoclax en la leucemia linfoblástica aguda

HEMATOONCO
Imprescindibles de la semana

Fecha

4 feb 2026

Resumen

Durante el Congreso Anual de la American Society of Hematology (ASH) 2025, dos estudios clínicos evaluaron de forma complementaria el papel de inotuzumab ozogamicin (InO) como eje terapéutico en la leucemia linfoblástica aguda de células B (B-ALL), explorando su sinergia biológica con venetoclax (VEN).
El estudio fase I, presentado por la Dra. Marlise Luskin, hematóloga del Dana-Farber Cancer Institute (Boston, EE. UU.), investigó si la adición de VEN podía potenciar y prolongar las respuestas obtenidas con InO en pacientes con B-ALL en recaída o refractaria.

En paralelo, el estudio de eficacia y seguridad, presentado por el Dr. Zhuo Wan, del Tangdu Hospital, Fourth Military Medical University (Xi’an, China), evaluó una combinación intensificada basada en InO con el objetivo de lograr respuestas profundas y rápidas, facilitando el acceso a trasplante alogénico en una población de alto riesgo.

Autor/a

Dra. Natalia Martínez Medina

En la B-ALL CD22+ en recaída o refractaria, inotuzumab ozogamicin ha demostrado altas tasas de remisión completa, aunque con una durabilidad limitada de la respuesta. La identificación de la sobreexpresión de BCL-2 como mecanismo de resistencia sustenta su combinación con venetoclax, con el objetivo de potenciar la apoptosis y prolongar el beneficio clínico, manteniendo a InO como backbone terapéutico.


Dos estudios presentados en #ASH2025 lo evaluaron encontrando:


Estudio fase I: Inotuzumab como backbone potenciado con venetoclax


Este estudio parte de la hipótesis de que la resistencia biológica observada tras el tratamiento con InO está mediada, al menos en parte, por la sobreexpresión de BCL-2, una proteína clave en la supervivencia de los blastos leucémicos. Venetoclax, como inhibidor selectivo de BCL-2, ha demostrado una potente actividad proapoptótica y un perfil de toxicidad no solapado con InO.


Así, el estudio fase I se diseñó para evaluar si la adición de venetoclax a un esquema basado en inotuzumab podía potenciar la profundidad y durabilidad de la respuesta, manteniendo un perfil de seguridad aceptable en una población intensamente pretratada.


🧪 ¿Qué hicieron?


Ensayo fase I, multicéntrico, con diseño de escalada 3+3, que incluyó adultos (≥18 años) con B-ALL o linfoma linfoblástico CD22+ en recaída o refractarios, tanto Ph- como Ph+ (estos últimos refractarios o intolerantes a ponatinib).


Los pacientes fueron aleatorizados a recibir:


  • Inotuzumab ozogamicin: durante inducción y consolidación

  • Venetoclax: escalado a 200 o 400 mg/día (días 1–21)

  • Dexametasona: durante inducción


El objetivo primario fue determinar la dosis máxima tolerada (MTD). y los objetivos secundarios la remisión completa (RC), enfermedad mínima residual (MRD), DFS y OS.


Se trataron 23 pacientes, con una mediana de edad de 39 años, más de la mitad con ≥2 líneas previas de tratamiento y una proporción relevante con trasplante previo, reflejando una población claramente de alto riesgo.


📊 ¿Qué encontraron?


El estudio fase I estableció como dosis máxima tolerada y dosis recomendada para fase II (RP2D) el esquema que combina inotuzumab ozogamicin con venetoclax a 400 mg diarios durante 21 días, sin identificarse toxicidades limitantes de dosis durante la fase de escalada.


El régimen mostró una actividad antileucémica muy elevada:


  • Remisión completa (RC) global: 95,5%

  • RC tras un solo ciclo: 86,4%

  • MRD negativa:

    • 88,9% por citometría de flujo

    • 73,7% por NGS

  • Con un seguimiento mediano de 19,6 meses, la mediana de supervivencia libre de enfermedad (DFS) fue de 36,1 meses, mientras que la supervivencia global (OS) no se había alcanzado en el momento del análisis, reflejando una durabilidad clínicamente relevante de las respuestas obtenidas con este esquema basado en inotuzumab.

  • Las respuestas fueron consistentes en los distintos subgrupos, reforzando el papel de InO como motor principal de la respuesta, con VEN como potenciador.


⚠️ ¿Y en cuánto a seguridad?


La mayoría de los pacientes recibió dos ciclos de venetoclax en combinación con inotuzumab (mediana: 2; rango: 1–5). El esquema permitió una recuperación hematológica rápida, con un tiempo mediano de 26 días tras el primer ciclo y 21 días tras el segundo, incluso en una población intensamente pretratada.


No se registró mortalidad precoz, y los eventos adversos grado ≥3 relacionados con el tratamiento fueron predominantemente hematológicos, destacando neutropenia y trombocitopenia (ambas en el 21,7% de los pacientes), seguidas de anemia y neutropenia febril. Los eventos no hematológicos graves fueron infrecuentes. Se notificaron cuatro casos de síndrome de obstrucción sinusoidal (SOS), todos en contexto postrasplante, sin señales de toxicidad inesperada atribuible al uso combinado durante la inducción.


🧩¿Qué concluyeron?


La combinación TKI + inotuzumab logró respuestas moleculares profundas y universales en pacientes con ALL Ph+ de nuevo diagnóstico, sin casos de enfermedad venooclusiva, respaldando este enfoque como una estrategia de inducción altamente eficaz y segura, cuya consolidación clínica requerirá un seguimiento más prolongado.


Estudio de eficacia y seguridad: Inotuzumab + venetoclax + dexametasona en B-ALL R/R


El segundo estudio se apoya en una premisa complementaria: si InO es capaz de inducir respuestas rápidas y profundas, una intensificación controlada mediante la combinación con venetoclax y dexametasona podría maximizar la tasa de MRD negativa temprana, facilitando el acceso a trasplante alogénico o a estrategias de consolidación en pacientes de muy alto riesgo.


En este caso, el foco no se sitúa únicamente en demostrar actividad, sino en confirmar que un esquema InO-centrado, reforzado con venetoclax, puede ofrecer un equilibrio favorable entre eficacia y seguridad, incluso en un escenario clínico caracterizado por opciones terapéuticas limitadas.


🔬 ¿Qué hicieron?


Estudio prospectivo, multicéntrico, de único brazo que evaluó un régimen InO–VEN–DEX en adultos con B-ALL CD22+ en recaída o refractaria.


Objetivos:


  • Primario: tasa de RC y MRD negativa tras un ciclo

  • Secundarios: OS, RFS, tiempo a respuesta y seguridad


Los pacientes recibieron ciclos de 21 dias de:


  • Inotuzumab ozogamicin: 1 mg días 1, 8 y 15

  • Venetoclax: escalado hasta 200 mg/día (días 1–21)

  • Dexametasona: 10mg/m² días 1–4


Se analizaron 12 pacientes adultos, representativos de una población con pronóstico muy desfavorable y opciones terapéuticas limitadas.


📊 ¿Qué encontraron?


Tras un único ciclo de tratamiento:


  • La RC fue de 91,7% de los pacientes evaluables (11/12)

  •  MRD negativa: 75% (<10⁻⁴ )

  • Con una mediana de seguimiento de 8 meses, todos los pacientes vivos que alcanzaron RC (n=10) mantuvieron la remisión sin recaída

  • Mediana de OS y PFS: no alcanzadas en el análisis preliminar


Estos resultados refuerzan la potencia clínica del backbone con InO, incluso en esquemas intensificados.


⚠️ ¿Y en cuanto a seguridad?


El perfil de seguridad fue manejable:


  • Toxicidades hematológicas incluyeron neutropenia grado 3/4 (82%), trombocitopenia (73%) y anemia (64%), todas ellas manejadas con tratamiento de soporte

  • Síndrome de lisis tumoral: 7,7% (un caso, grado ≥3)

  • Un paciente (7,7%) presentó neutropenia grado 4 al alcanzar RC complicada con sepsis fatal

  • No se observaron casos de enfermedad venooclusiva (VOD), síndrome de liberación de citocinas (CRS) ni mortalidad directamente atribuible al tratamiento.


🧩 ¿Qué concluyeron?


Este régimen triple basado en inotuzumab ozogamicin, potenciado por venetoclax y dexametasona, muestra una actividad clínica relevante en la B-ALL en recaída o refractaria, al inducir remisiones rápidas, profundas y sostenidas, con una eficacia que supera los resultados históricamente observados con quimioterapia de rescate. La estabilidad de las respuestas a lo largo del seguimiento respalda su capacidad para lograr un control biológico duradero de la enfermedad, un objetivo clave en este escenario clínico.


En conjunto, los datos presentados en ASH 2025 posicionan a inotuzumab ozogamicin como el auténtico eje terapéutico en la B-ALL en recaída o refractaria. La incorporación de venetoclax no sustituye su papel, sino que potencia su eficacia, permitiendo respuestas más profundas, rápidas y potencialmente más duraderas. Estos resultados refuerzan a InO como un backbone estratégico, sobre el que seguir construyendo combinaciones racionales orientadas a mejorar el pronóstico de una población con necesidades médicas no cubiertas.

Referencia
Comentarios

Comparte lo que piensasSé el primero en escribir un comentario.

Noticias Destacadas

GI
AXINET: Axitinib + octreotida LAR en tumores neuroendocrinos extrapancreáticos avanzados
GU
IFUCA: Impacto de las alteraciones en FGFR3 sobre la quimioterapia basada en platino en primera línea en carcinoma urotelial metastásico o localmente avanzado
GU
ENFANTS-GUARD: Datos en vida real de enfortumab vedotina en pacientes con cáncer urotelial avanzado en España

Podcasts

CyC
¿Estamos ante un nuevo paradigma en el cáncer de cabeza y cuello recurrente/metastásico no relacionado con VPH gracias a OrigAMI-4?
MAMA
Trastuzumab deruxtecan en cáncer de mama HER2+ neoadyuvancia y adyuvancia, la evidencia lo respalda
PULMÓN
Los resultados de FLAURA-2 y MARIPOSA abren el debate en el cáncer de pulmón EGFR mutado
bottom of page