El estudio RCT-PAAG demuestra que la combinación con penpulimab y anlotinib mejora la eficacia frente a gemcitabina–nab-paclitaxel en primera línea del cáncer de páncreas metastásico
Fecha
12 ene 2026
Resumen
El Dr. Juan Du, del Comprehensive Cancer Center del Nanjing Drum Tower Hospital, hospital afiliado a la Universidad de Nanjing (China), presentó en el ASCO Gastrointestinal Cancers Symposium 2026 los resultados del ensayo RCT-PAAG, un estudio multicéntrico y aleatorizado diseñado para responder a una necesidad clínica urgente: mejorar los resultados del tratamiento de primera línea en el cáncer de páncreas metastásico (mPC), un tumor con elevada mortalidad y beneficios terapéuticos históricamente limitados.
El estudio surge tras resultados prometedores observados previamente por el propio grupo investigador en estudios de un solo brazo, que apuntaban a una mayor eficacia al combinar quimioterapia, inmunoterapia anti-PD-1 y terapia antiangiogénica, pero que requerían confirmación en un ensayo controlado aleatorizado.
Autor/a

Dra. Natalia Martínez Medina
El cáncer de páncreas continúa siendo uno de los tumores más letales. En 2022, se registraron 511.000 nuevos casos a nivel mundial, situándolo como el 12.º cáncer más frecuente, pero con 467.000 muertes, lo que lo convierte en la séptima causa de mortalidad por cáncer. Esta desproporción refleja la agresividad biológica de la enfermedad y la escasa eficacia de las terapias disponibles.
A lo largo de las últimas décadas, distintos esquemas —desde 5-FU hasta FOLFIRINOX o gemcitabina con nab-paclitaxel (AG)— han marcado hitos, pero el régimen AG sigue siendo uno de los estándares en primera línea, con beneficios clínicos subóptimos. En este escenario, explorar estrategias combinadas más intensivas y racionales se ha convertido en una prioridad.
🧪 ¿Qué hicieron?
El RCT-PAAG es un ensayo multicéntrico, aleatorizado y controlado, que incluyó a 177 pacientes con cáncer de páncreas metastásico candidatos a tratamiento sistémico de primera línea. De ellos, 159 pacientes fueron finalmente evaluables en el análisis por intención de tratar (ITT).
📅 Periodo de inclusión: agosto de 2023 – junio de 2025 📌 Último seguimiento: 31 de octubre de 2025
Los pacientes fueron asignados aleatoriamente a dos grupos:
🔹 Grupo PAAG (n=119)
Durante los primeros 8 ciclos (ciclos de 21 días, evaluación cada 2 ciclos):
Nab-paclitaxel 125 mg/m² (días 1 y 8)
Gemcitabina 1000 mg/m² (días 1 y 8)
Penpulimab 200 mg (día 1)
Anlotinib 12 mg (días 1–14)
Posteriormente, en fase de mantenimiento (ciclos de 21 días, evaluación cada 3 meses):
Penpulimab 200 mg (día 1)
Anlotinib 12 mg (días 1–14)
🔹 Grupo AG (n=58)
Nab-paclitaxel 125 mg/m² (día 1)
Gemcitabina 1000 mg/m² (día 1)
Las dosis podían ajustarse según tolerancia individual y aparición de eventos adversos.
📈 ¿Qué encontraron?
Los pacientes presentaron características bien equilibradas entre ambos brazos:
Edad mediana: 65–66 años
Predominio masculino
ECOG 0–1 en la mayoría
Alta proporción de metástasis hepáticas (~61%)
Valores elevados de CA19-9 y CA125 en más de la mitad de los pacientes
Con un seguimiento actualizado hasta el 31 de octubre de 2025, el análisis del conjunto por intención de tratar (ITT) mostró que el régimen integrado PAAG logró mejores resultados de eficacia de forma consistente frente al esquema estándar AG, tanto en control tumoral como en supervivencia.
En primer lugar, al analizar la respuesta tumoral, el beneficio del tratamiento combinado fue evidente. La tasa de respuesta objetiva (ORR) que alcanzó el 49,5% en el grupo tratado con penpulimab, anlotinib y quimioterapia, frente al 25,9% observado con gemcitabina más nab-paclitaxel. Esta diferencia fue estadísticamente significativa, confirmando una mayor capacidad del régimen PAAG para inducir reducción tumoral.
Además, dos pacientes del grupo PAAG (1,9%) lograron una respuesta completa, un hallazgo relevante en un tumor donde este tipo de respuestas son poco frecuentes, mientras que no se registraron respuestas completas en el grupo control. Casi la mitad de los pacientes tratados con PAAG alcanzaron una respuesta parcial, reforzando la magnitud del efecto observado.
Cuando se amplió el análisis a la tasa de control de la enfermedad (DCR) —que incluye respuestas completas, parciales y enfermedad estable (SD)—, el beneficio fue aún más marcado. El 93,3% de los pacientes del grupo PAAG logró controlar la enfermedad, frente al 72,2% en el grupo AG, una diferencia altamente significativa, que sugiere un mayor control global del crecimiento tumoral con la estrategia integrada.
⏳ Supervivencia: ventaja clara en PFS y tendencia favorable en OS
Este mayor control tumoral se tradujo también en un beneficio en supervivencia libre de progresión (PFS), el objetivo primario del estudio. La mediana de PFS fue de 7,8 meses en el grupo PAAG, frente a 4,5 meses en el grupo AG, lo que supone una reducción significativa del riesgo de progresión o muerte, con una separación clara de las curvas desde los primeros meses de tratamiento (p < 0,001).

En cuanto a la supervivencia global (OS) —definida como el tiempo desde la aleatorización hasta el fallecimiento por cualquier causa—, los resultados mostraron una tendencia favorable para el régimen combinado. La mediana de OS fue de 13,9 meses con PAAG frente a 10,5 meses con AG. Aunque esta diferencia no alcanzó significación estadística en el momento del análisis (p = 0,07), el beneficio numérico sugiere un posible impacto clínico que requerirá un seguimiento más prolongado para confirmarse.

🛡️ ¿Y en cuanto a seguridad?
Antes de interpretar el beneficio clínico, el estudio analizó cuidadosamente la seguridad del régimen intensificado.
Los eventos adversos relacionados con el tratamiento (TRAEs) fueron frecuentes en ambos grupos, como cabría esperar en este contexto, pero comparables en su mayoría:
Leucopenia: ~70%
Neutropenia: 65–72%
Trombocitopenia: ~60%
Fatiga: ~45–54%
Los eventos grado 3–4 no mostraron diferencias significativas entre grupos. Destacó una mayor incidencia de rash en el grupo PAAG (27,6% vs 13,0%; p=0,037), coherente con el perfil de inmunoterapia y antiangiogénicos.
📌 No se registraron eventos adversos grado 5 hasta el último seguimiento.
🔚 ¿Qué concluyeron?
El régimen integrado de penpulimab, anlotinib y quimioterapia con gemcitabina-nab-paclitaxel parece ser una opción preferible frente a la quimioterapia estándar sola como tratamiento de primera línea del cáncer de páncreas metastásico, gracias a su mayor eficacia y un perfil de seguridad aceptable.
No obstante, el investigador subrayó que será necesario un seguimiento más prolongado para confirmar de forma definitiva su impacto en supervivencia global, un aspecto clave antes de considerar un cambio de estándar.
🔬 En un tumor donde cada avance cuenta, este estudio abre la puerta a estrategias combinadas más ambiciosas, integrando quimioterapia, inmunoterapia y antiangiogénesis como un nuevo camino para mejorar el pronóstico del cáncer de páncreas metastásico.
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