HIPEC en cáncer de ovario: beneficio claro en diagnóstico reciente, pero incierto en recaídas
Fecha
26 mar 2026
Resumen
Un meta-análisis exhaustivo basado en datos individuales de pacientes de siete ensayos clínicos aleatorizados ha evaluado el rol de la quimioterapia intraperitoneal hipertérmica en el cáncer de ovario. Los resultados confirman una mejora significativa en la supervivencia de pacientes recién diagnosticadas que se someten a cirugía citorreductora de intervalo, especialmente con perfusiones de 90 minutos. Sin embargo, los datos cuestionan su utilidad generalizada en el escenario de la enfermedad recurrente.
Autor/a

Diana Darriba
El cáncer de ovario sigue siendo uno de los mayores desafíos en oncología ginecológica debido a su diagnóstico frecuentemente tardío y a sus altas tasas de recaída. Aunque la cirugía citorreductora (CRS) seguida de quimioterapia sistémica es el pilar del tratamiento, la adición de la quimioterapia intraperitoneal hipertérmica (HIPEC) ha generado un intenso debate en los últimos años.
Un reciente meta-análisis publicado en Gynecologic Oncology ha utilizado datos reconstruidos a nivel de paciente individual (IPD) para resolver esta controversia y aclarar en qué escenarios clínicos la HIPEC ofrece un beneficio de supervivencia real.
🔎 ¿Qué hicieron?
El análisis agrupó datos de siete ensayos clínicos aleatorizados (RCTs) que incluyeron a un total de 1.300 pacientes (653 tratadas con CRS sola y 647 con CRS + HIPEC). La cohorte abarcó dos escenarios distintos: casos de cáncer de ovario de nuevo diagnóstico (tratadas con cirugía de intervalo tras quimioterapia neoadyuvante) y casos de cáncer de ovario recurrente.
Los investigadores evaluaron variables críticas como la supervivencia global (OS), la supervivencia libre de progresión (PFS) y la toxicidad, estratificando además los resultados por el tiempo de perfusión de la HIPEC (60 frente a 90 minutos) y la técnica quirúrgica empleada (abierta frente a cerrada).
📊 ¿Qué encontraron?
Los hallazgos revelaron una divergencia fundamental en la eficacia de la HIPEC dependiendo del momento de la enfermedad:
📍 Diagnóstico reciente (Cirugía de intervalo):
La adición de HIPEC demostró una ventaja clínica y estadísticamente significativa en la supervivencia.
Se redujo en un 35% el riesgo de progresión o muerte (HR para PFS: 0,65; IC 95%: 0,52-0,82; p < 0,001) y en un 32% el riesgo de muerte (HR para OS: 0,68; IC 95%: 0,54-0,86; p = 0,001).
El beneficio más pronunciado se observó al aplicar protocolos de perfusión de 90 minutos y mediante la técnica de abdomen abierto.


📍 Enfermedad recurrente:
Los resultados en este grupo fueron menos alentadores. No se detectó un beneficio estadísticamente significativo a largo plazo ni en la supervivencia global (HR: 0,85; IC 95%: 0,69-1,03; p = 0,10) ni en la PFS (HR: 0,95; IC 95%: 0,81-1,12; p = 0,52). El beneficio en recaídas parece restringirse únicamente al subgrupo de pacientes que recibieron quimioterapia neoadyuvante antes de la cirugía secundaria.
⚠️ ¿Y la seguridad?
Uno de los principales temores que frenan la adopción universal de la HIPEC es el potencial aumento de la toxicidad perioperatoria. Sin embargo, el meta-análisis aporta datos tranquilizadores:
Los eventos adversos graves (grado ≥3) no aumentaron de forma significativa globalmente (45,7% en el brazo de HIPEC frente a 36,4% en el brazo control; RR = 1,17; p = 0,29).
Las toxicidades más frecuentemente asociadas a la HIPEC frente a la cirugía sola fueron las alteraciones electrolíticas y la disfunción renal aguda (esta última observada principalmente en el escenario de la enfermedad recurrente).
No obstante, estos eventos fueron en su mayoría manejables, reversibles y mitigables mediante protocolos adecuados de hidratación y nefroprotección (como el uso de tiosulfato de sodio).
📝 En conclusión...
Este robusto meta-análisis consolida el papel de la HIPEC como un tratamiento adyuvante altamente eficaz y seguro cuando se integra con la cirugía citorreductora de intervalo en pacientes con cáncer de ovario recién diagnosticado. Su máxima eficacia se obtiene con protocolos de perfusión de 90 minutos.
Por el contrario, el valor de la HIPEC en la enfermedad recurrente sigue siendo incierto y sus beneficios parecen ser transitorios. Los autores subrayan que, más allá de debatir si la HIPEC funciona, el futuro de la investigación debe centrarse en una selección molecular de las pacientes (como el estado de BRCA o HRD) para identificar quiénes se beneficiarán realmente de esta intensificación terapéutica en las recaídas.
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